Dr. Outón

ENFERMEDAD DE ALHZEIMER
DR. D. JOAQUÍN OUTÓN RUIZ (*) Colegiado 47.580

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno degenerativo de la corteza cerebral, que produce demencia en la edad media o en la edad avanzada. Cursa con atrofia cerebral difusa, especialmente en las áreas frontal y cortical del cerebro donde se pueden ver, mediante microscopía, auténticas marañas de neuronas con acúmulos por depósito de una sustancia de tipo amiloide que se conocen como "placas seniles". Como la enfermedad fue descrita en un principio en personas jóvenes se la llamó demencia presenil, para diferenciarla de la demencia senil en la que ésta aparece por un proceso de envejecimiento generalizado, aunque la enfermedad de Alzheimer se puede presentar como se ha comprobado a edades más tardías.

En la demencia senil, el estado de demencia se debe al envejecimiento cerebral que va paralelo al envejecimiento del individuo. Se caracteriza porque aparecen trastornos de conducta propios de un estado infantil, junto con trastornos de memoria, principalmente de fijación, trastornos del lenguaje, desorientación en el tiempo y el espacio, con amnesia de evocación y debilitación del juicio y raciocinio, fatigabilidad y labilidad.

CAUSAS

Son desconocidas, y se considera que se debe a la presencia de forma simultánea, o no, de distintos factores a lo largo de la vida de las personas.

Entre estos factores, están:

  • Factores genéticos (herencia autosómica dominante en el 10 % de los casos).
  • Alteraciones cromosómicas (cromosoma 21). Existe una estrecha relación con el síndrome de Down, donde existe un daño en el mismo cromosoma y en los que se da con una cierta frecuencia la aparición de demencia.
  • Excesiva exposición a la acción de los radicales libres.
  • Deficiencia del sistema inmunitario.
  • Deficiencias de zinc.
  • Disminución del riesgo cerebral.
  • Alteraciones tiroideas.
  • Aumento de los niveles sanguíneos de sílice y aluminio.
  • Déficit subclínico de vitamina B12.
SÍNTOMAS

La demencia que acompaña al Alzheimer se instaura de forma lenta y progresiva, siendo el primer síntoma un defecto de la memoria reciente y la falta de concentración, sumándose progresivamente dificultad para la expresión y la comprensión del lenguaje, así como desorientación temporoespacial, lo que lleva al enfermo de Alzheimer, con cierta frecuencia a padecer depresión y ansiedad.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico, pues no existe una prueba diagnóstica no invasiva que certifique el diagnóstico. En la resonancia magnética nuclear y la tomografía computerizada, solo se aprecia una atrofia cortical difusa. El diagnóstico de certeza, se podría realizar mediante la biopsia, pero de hecho no se realiza, confirmándose el diagnóstico que fundamentalmente es clínico mediante el estudio postmortem del cerebro.

¿EXIXTE UN TRATAMIENTO EFICAZ?

Aunque se han ensayado numerosos fármacos, ninguno ha demostrado una eficacia en la práctica clínica diaria con resultados consistentes, pero dada la ausencia de efectos secundarios y prácticamente sin contraindicaciones, merece la pena destacar al extracto de Ginkgo biloba, una planta de origen asiático, que ha abierto nuevas perspectivas en el tratamiento de esta enfermedad. Su efecto, parece deberse a la acción vasodilatadora, aumentando el riego sanguíneo cerebral, junto a su potente acción antioxidante, evitando que continúe el daño cerebral que generan los radicales libres, lo que en algunos estudios se ha traducido clínicamente en una mejoría relativamente significativa de las funciones cerebrales.

Como medidas generales, al enfermo de Alzheimer no se le debe arrinconar, evitando habitaciones oscuras y silenciosas y procurándoles un ambiente que le sea familiar que contenga más estímulos y con mínima variación, insistiéndoles que realicen las tareas que se demuestren que aún puedan realizar. La sobreestimulación, también puede ser negativa. Se debe procurar que mantengan contacto con personas con las que estén familiarizadas. Las conversaciones, ordenes y explicaciones deben ser simples y precisas. La orientación respecto al tiempo, se puede realizar mediante el empleo de calendarios visibles y relojes grandes, así como creando una rutina en los quehaceres diarios.

PRONÓSTICOS

La evolución es lenta pero progresiva, y el paciente en un periodo de tiempo que puede durar entre cinco y diez años, alcanza la etapa terminal en la que hay demencia profunda, descerebración y contracturas de todas las extremidades, quedando el enfermo en estado vegetativo, sobreviniendo la muerte generalmente por una infección.


Volver a Medicina Natural

(*) El Dr. D. Joaquín Outón Ruiz es Licenciado en Medicina y Cirugía, Diplomado en Puericultura, Homeopatía y Medicina Natural y es Director Médico de Laboratorios Vital 2.000, S.L.

Volver a la Portada