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Dr. Outón

ARTROSIS
DRDR. D. JOAQUÍN OUTÓN RUIZ (*) Colegiado 47.580

¿QUÉ ES LA ARTROSIS ?
La artrosis, es aquella enfermedad en la que se produce una degeneración de nuestras articulaciones, afectándose fundamentalmente el cartílago que la recubre, perdiendo su función amortiguadora, pero produciéndose también cambios en la cápsula articular y en el hueso, en definitiva se trata de un desgaste de nuestras articulaciones. Suele afectar más a personas en la quinta o sexta década de la vida, siendo prácticamente universal en todos los ancianos, pero los cambios radiológicos que la caracterizan, pueden verse ya en la columna cervical a los 18 años. Otras veces, la artrosis es secundaria a factores locales o generales que producen un mal funcionamiento articular (deformidad, artritis, sobrecarga articular, hemofilia, etc.).

¿QUÉ SÍNTOMAS DA?
Clínicamente se caracteriza por un dolor que aparece al iniciar la movilización de la articulación afectada y que mejora paulatinamente conforme se moviliza ésta. Es típico en la artrosis oír en la consulta pacientes que refieren como al levantarse de la cama o de un sillón, están "entumecidos", y les cuesta moverse y conforme van pasando el dolor desaparece y lo refieren como si se hubieran "engrasado los huesos". También son frecuentes los crujidos en las articulaciones y la rigidez.

Las articulaciones que más frecuentemente se afectan son la columna cervical y lumbar, las interfalángicas distales (en los extremos de los dedos), la trapeciometacarpiana (en la base del primer dedo o dedo "gordo") y las rodillas.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?
El diagnóstico, además de por la clínica se realiza mediante la realización de radiografías, en las que se pueden observar los cambios típicos de la artrosis. Además se pueden emplear otros medios de diagnóstico más sofisticados como las tomografías o las resonancias, pero se suelen reservar para situaciones especiales, en las que pueden existir dudas diagnósticas.

¿SE PUEDE TRATAR ?
El tratamiento clásico siempre ha consistido en el empleo de analgésicos y antiinflamatorios para aliviar el dolor aunque desde luego estos nunca curan, aunque sí alivian el dolor. También es importante luchar contra los factores desencadenantes de la artrosis siempre que estos se conozcan. La cirugía es bastante definitiva y suele ser satisfactoria para aquellos pacientes con artrosis de grandes articulaciones en las que se pueden sustituir éstas por prótesis (rodilla y cadera).
Las terapias alternativas también aquí demuestran su importancia y eficacia frente
a los tratamientos ya mencionados no exentos de contraindicaciones y efectos secundarios, entre las que podemos destacar:
  • Medidas higiénico-dietéticas: En caso de sobrepeso se deberá normalizar el peso corporal. El reposo constante de muchos pacientes mayores para evitar el dolor está totalmente contraindicado, debiendo realizarse ejercicio físico con moderación, especialmente el caminar y la natación. Las cataplasmas de arcilla y los saquitos de heno calientes colocados en las articulaciones afectadas ayudan a mitigar el dolor y la inflamación. La fisioterapia a través de los masajes, el ultarsonido, la diatermia o la electroestimulación, se ha convertido en imprescindible para mejorar la calidad de vida de quien sufre artrosis.
  • Fitoterapia: Existen numerosas plantas medicinales con efecto analgésico como la ulmaria y el sauce, que contienen ácido salicílico, de donde se derivó la famosa aspirina (los nombres botánicos de estas dos plantas son Spirae ulmaria, de donde viene el nombre comercial del medicamento, y Salix alba, de donde procede el nombre del principio activo que los caracteriza, el ácido salicílico). Otras plantas como el harpagofito, han demostrado su eficacia en la reducción del dolor y la inflamación a medio y largo plazo, pudiendo reducirse gracias a ellas las dosis de corticoides que a veces se utilizan en estas afecciones.
  • Suplementos nutricionales: Existen numerosos trabajos en los que se ha podido observar como se obtienen óptimos resultados clínicos con ciertos suplementos entre los que están la niacinamida, metionina, SOD, vitaminas A, B6, E, zinc y cobre, pero sobre todos ellos cabe destacar el sulfato de glucosamina, que en dosis de 1.500 mg. diarios ha demostrado en algunos casos una mejoría clínica y radiológica de las articulaciones afectadas de artrosis.
  • Acupuntura: Efectiva para reducir sobre todo el dolor.
  • Homeopatía: Muy útil para retrasar y limitar la evolución así como para aliviar. Son numerosos los remedios que podemos utilizar y que el médico homeópata sabrá indicarnos, pero cabe mencionar Rhus toxicodendron, remedio que se adapta muy bien a las características generales de la artrosis, que en dilución 9CH y tomando 5 gránulos una o dos veces al día ayuda a mitigar de una manera significativa los síntomas.

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(*) El Dr. D. Joaquín Outón Ruiz es Licenciado en Medicina y Cirugía, Diplomado en Puericultura, Homeopatía y Medicina Natural y es Director Médico de Laboratorios Vital 2.000, S.L.