Dr. Outón

ENFERMEDADES DE LA PRÓSTATA
DR. D. JOAQUÍN OUTÓN RUIZ (*) Colegiado 47.580

El aumento en la esperanza de vida de las sociedades occidentales, está contribuyendo a que aumenten de modo significativo las patologías crónicas y degenerativas en nuestra sociedad.

La próstata, glándula que forma parte del aparato reproductor no queda exenta de este proceso de envejecimiento general y puede sufrir un aumento de su tamaño apareciendo problemas y síntomas como consecuencia del aumento de su tamaño, que se conoce como hiperplasia benigna de próstata (HBP).

La incidencia de esta patología es relativamente alta, ya que el varón, cuando alcanza los 60 años, presenta en un 60 % una HBP, debido fundamentalmente a la acción mantenida de los andrógenos (hormonas sexuales masculinas) sobre dicha glándula.

Los síntomas que aparecen como consecuencia de esta enfermedad, se deben a la obstrucción del flujo urinario, que produce este aumento de tamaño de la próstata, siendo los más frecuentes:

  • polaqiuria: emisión frecuente de orina y de poca cantidad.
  • disuria: dificultad y dolor en la micción, con deseo constante y urgencia miccional.
  • nicturia: emisión de orina frecuente por la noche.

El diagnóstico de sospecha se establece mediante la clínica y por medio del tacto rectal en el que se aprecia un aumento uniforme de la próstata que protuye en el canal rectal. La ecografía, confirma el diagnóstico y nos dice el tamaño de la glándula prostática y su evolución.

El diagnóstico diferencial debe realizarse con el carcinoma de próstata, evaluando en las analíticas las fosfatasas alcalinas y los marcadores tumorales (CEA o antígeno carcinoembrionario), que están aumentados en el caso de un cáncer de próstata.

En el tratamiento, debe evaluarse si es quirúrgico debido al excesivo tamaño de la glándula o si se permite un tratamiento conservador, en el que la fitoterapia se demuestra como una terapéutica eficaz.

Las principales plantas medicinales con acción antiinflamatoria y descongestiva de la próstata son:

  • Sabal serrulata (Palmera de Florida): Sus frutos tienen una acción antiinflamatoria y antiedematosa sobre la próstata, así como un efecto regenerador del epitelio prostático. Tiene también un efecto antiandrógeno.
  • Pygeum africanum (Ciruelo africano): La corteza de este árbol, posee un complejo lípido-esterólico que actúa como antiinflamatorio prostático.
  • Plantago major (Llantén): En las sumidades aéreas encontramos glucósidos con acción antiinflamatoria y bacteriostática, útil en las cistitis que se pueden asociar al síndrome prostático.
  • Epilobiun angustifolium (Epilobio): Sus sumidades aéreas se comportan como antiadenomatosa prostática y antiinflamatoria, descongestionando la próstata.
  • Echinacea angustifolia (Equinácea): Antiinflamatoria y antiedematosa. Urtica dioica (Ortiga mayor): Se emplea en el tratamiento de la HBP las raíces, que tienen un efecto antiadenomatoso, al inhibir ciertas enzimas prostáticas.
  • Cucurbita pepo (Calabaza): El consumo de sus semillas (pipas), también han demostrado una disminución de los síntomas prostáticos al actuar como antiinflamatoria de la glándula.
Otras plantas medicinales utilizadas son el harpagofito, la lespedeza, los estigmas de maíz, el ortosifón y el rabo de gato que se pueden asociar a las anteriores plantas en función de los resultados

Un ejemplo de fórmula descongestionante de la próstata es la siguiente:
Sumidades aéreas de epilobio 20 gr.
Raíz de bardana 20 gr.
Hojas de ortiga 20 gr.
Sumidades aéreas de rabo de gato 20 gr.
Estigmas de maíz 10 gr.
Hojas de llantén 10 gr.
Tomar tres tazas al día.


Otras posibilidades de tratamiento incluyen la homeopatía (sabal serrulata, clematis erecta), las sales bioquímicas de Schüssler (silicea, calcarea sulphurica), etc.

La prostatitis, es una inflamación de la glándula prostática, debida a una infección por bacterias (prostatitis bacteriana), aguda o crónica, o por causa desconocida.

Las bacterias que con más frecuencia pueden producir infección de la glándula son en orden de frecuencia E. coli, Klebsiella, Proteus y Pseudomona, que pueden alcanzar la próstata a través de la orina, por vía sanguínea desde cualquier parte del cuerpo o por los vasos linfáticos desde la flora fecal.

Los síntomas que aparecen son similares a los del HBP, aunque en los casos agudos aparece fiebre y síntomas de dolor con localizaciones muy diversas por toda la zona pélvica, junto con infecciones urinarias de repetición.

El tratamiento se basa en el empleo de antibióticos específicos para cada bacteria.

El cáncer de próstata se puede presentar a cualquier edad, aunque el riesgo aumenta con la edad.

Los síntomas son similares en un principio muchas veces al de la HBP, aunque nos debemos basar en los exámenes complementarios para excluirlo.

Las posibles metástasis que pueden aparecer como consecuencia de la diseminación de este tumor pueden aparecer sobre todo en los huesos.

En el tratamiento existen varias pautas en función de la localización, extensión, afectación de ganglios, metástasis a distancia, etc., que incluyen desde la simple observación y seguimiento hasta la cirugía, radioterapia, quimioterapia y tratamiento hormonal. Sin embargo, también aquí se han ensayado con éxito tratamientos con plantas medicinales, como las que se utilizan en el tratamiento de la HBP, con resultados a veces asombrosos por lo que desde ciertos departamentos de oncología se está investigando para conocer más a fondo estas plantas y poderlas aplicar de una forma más segura y racional en el tratamiento del cáncer de próstata.


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(*) El Dr. D. Joaquín Outón Ruiz es Licenciado en Medicina y Cirugía, Diplomado en Puericultura, Homeopatía y Medicina Natural y es Director Médico de Laboratorios Vital 2.000, S.L.

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